Infierno decembrino
Unas horas marcaron el inicio del caos, las calles se oscurecieron en el medio del dia y a medida que pasaban las horas, el ahora se torno perdido en medio del odio y del oportunismo. La naturaleza humana paso a ser un animal bajo e inmundo, capaz de matar por saciar su ventajismo.
Una criatura vil es la única capaz de tomar el pan de la mesa de otro y escupir en el cadáver maltrecho en el piso. Sin duda le dieron la espalda a la ciudad que los vio nacer y donde por desgracia habitan, crearon el mal llamado infierno decembrino, una época que dejo una huella tan profunda que la historia se hizo una sola con el odio de un pueblo resentido y malcriado.
El estado alimento este odio y no saben como justificar la burla que por muchos años llevo a este escenario, creando peones en un ejercicio casi intelectual pero que convirtió el vandalismo en un arma de opresión. Lo peor es cuando el ciudadano pisa al otro para lograr una ventaja, hemos creado una sociedad parasitaria que cree que es correcto que reciban a cuesta de otros.
Mi ciudad, esa que recorrí cuando niño, donde me enamore, donde sufrí y donde espero morir, llora y sangra pues la apuñalaron hasta el fondo de sus entrañas, la realidad se trago la historia. Ningún historiador podrá decir que existe una referencia con el ahora, pues cuando se mancha la historia, esa huella jamas se borra.
No puedo apelar a la conciencia, pues la conciencia se encuentra encerrada entre rejas, en las casas, con un bate o un arma en la mano, con el corazón pequeño y la sangre hiviendo de frustraciones. Pensé que les mostraría un pedazo de mi pasado a mis hijos pero solo les dejaron pedazos de una ciudad envuelta en dolor.
Jamas habrá una noche buena en esta noche de infierno decembrino, pues el miedo se sentó en la mesa, pero existe un arma que lo frena y lo separa, es el abrazo familiar, esa familia que lloro por momentos y que ahora dice que NO, no entraran en mi puerta, esa familia que levanta los pedazos de su pasado y dice y pide al único con poder que los ponga de mi pie, el unico que edifica mundos, el Dios eterno, Jesucristo.
Por eso a pesar de que le pusieron un nombre nefasto a esta fiesta, aun esta la luz que alimenta esta tierra que es la esperanza. Jamas le robaran la fuerza histórica, a este pueblo valiente, no el que esta lleno de slogan y frases vacías, este pueblo que se levanta en el ahora y aun ve el mañana entre la niebla densa y oscura de la indiferencia.
Dios nos bendiga
Una criatura vil es la única capaz de tomar el pan de la mesa de otro y escupir en el cadáver maltrecho en el piso. Sin duda le dieron la espalda a la ciudad que los vio nacer y donde por desgracia habitan, crearon el mal llamado infierno decembrino, una época que dejo una huella tan profunda que la historia se hizo una sola con el odio de un pueblo resentido y malcriado.
El estado alimento este odio y no saben como justificar la burla que por muchos años llevo a este escenario, creando peones en un ejercicio casi intelectual pero que convirtió el vandalismo en un arma de opresión. Lo peor es cuando el ciudadano pisa al otro para lograr una ventaja, hemos creado una sociedad parasitaria que cree que es correcto que reciban a cuesta de otros.
Mi ciudad, esa que recorrí cuando niño, donde me enamore, donde sufrí y donde espero morir, llora y sangra pues la apuñalaron hasta el fondo de sus entrañas, la realidad se trago la historia. Ningún historiador podrá decir que existe una referencia con el ahora, pues cuando se mancha la historia, esa huella jamas se borra.
No puedo apelar a la conciencia, pues la conciencia se encuentra encerrada entre rejas, en las casas, con un bate o un arma en la mano, con el corazón pequeño y la sangre hiviendo de frustraciones. Pensé que les mostraría un pedazo de mi pasado a mis hijos pero solo les dejaron pedazos de una ciudad envuelta en dolor.
Jamas habrá una noche buena en esta noche de infierno decembrino, pues el miedo se sentó en la mesa, pero existe un arma que lo frena y lo separa, es el abrazo familiar, esa familia que lloro por momentos y que ahora dice que NO, no entraran en mi puerta, esa familia que levanta los pedazos de su pasado y dice y pide al único con poder que los ponga de mi pie, el unico que edifica mundos, el Dios eterno, Jesucristo.
Por eso a pesar de que le pusieron un nombre nefasto a esta fiesta, aun esta la luz que alimenta esta tierra que es la esperanza. Jamas le robaran la fuerza histórica, a este pueblo valiente, no el que esta lleno de slogan y frases vacías, este pueblo que se levanta en el ahora y aun ve el mañana entre la niebla densa y oscura de la indiferencia.
Dios nos bendiga
Comentarios
Publicar un comentario