Pedazos de una ciudad, recuerdos de un ciudadano ausente
Pedazos de una ciudad en
decadencia, perdida en el olvido, en los ojos apagados de ciudadanos que
perdieron contacto con sus raíces. Me pregunto en qué punto nos apartamos de la
esencia de los que fuimos una vez, un pueblo grandioso orgulloso de llamarse
“Ciudadanos”. Dejamos de ser ese ejemplo que muchos seguían, comenzamos a vivir
en la pesadilla que creamos.
Me siento culpable, porque en una
historia no solo existen espectadores, todos somos piezas claves y nuestras
acciones en alguna medida, incluso la inacción nos llevan a donde estamos. No
podemos escapar del pasado pero si podemos escapar del futuro, pues aún no se
ha escrito. Tenemos la oportunidad de consolidar nuevos sueños, de trabajar en
el ahora y no confiarnos en que otros trabajaran por nosotros.
Hemos sido pacientes por así
decirlo por mucho tiempo, esperando que las soluciones lleguen pero mira a tu
alrededor, mira tú comunidad que has abandonado, es hora de activar las
acciones concretas, pequeñas pero con un propósito definitivo. El mañana no nos
espera, se nos escapa como una corriente de un rio que quiere ser contenida.
No se trata de logros
individuales, ni resignaciones, se trata de pensar que el ahora y el mañana son
uno solo, una línea que la separa una decisión. Somos hijos de Dios, no podemos
crear pero si podemos construir nuevos sueños. Es difícil pensar en la
esperanza cuando la luz se apaga pero en esos momentos difíciles es cuando
debemos encender otra oportunidad y darle un vuelco, un cambio a todo lo que
nos rodea.
Comencemos por sembrar una
semilla en las nuevas generaciones, no permitamos que el futuro, esa línea
delgada se transforme en una tangente de sueños maltrechos, los niños son la
esperanza de un mañana, pues para ellos no hay pasado, no existe peso por las
acciones solo viven el momento sin remordimiento.
Entonces, cuestiona lo que deba
ser cuestionado, construye lo que deba ser construido pero no permitas que la
resignación y el dolor sean el único motor en tu vida, pues la decisión de
seguir ausente es tuya, así que respira profundo y piensa ¿Cómo puedo cambiar
mi realidad un paso a la vez?
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